
La cubierta de tu edificio puede generar electricidad para zonas comunes y vecinos participantes. Calcula el ahorro, prepara la propuesta para la junta y gestiona el proyecto.
Instalar placas solares en una comunidad de propietarios puede parecer complicado al principio, pero con un estudio claro es mucho más sencillo tomar una decisión.
Nuestro objetivo es traducir el proyecto a un lenguaje sencillo: qué se puede instalar, cuánto puede costar, quién se beneficia, cómo se reparte la energía y qué ahorro puede obtener la comunidad o cada vecino participante. Así, la junta de propietarios puede tomar una decisión con más seguridad y menos dudas.
Una de las dudas más habituales en las comunidades de vecinos es si la instalación de placas solares en la azotea puede provocar filtraciones de agua.
La respuesta es clara: una instalación fotovoltaica bien diseñada en cubierta plana no tiene por qué provocar filtraciones, porque en la mayoría de los casos no es necesario perforar la cubierta ni atravesar la impermeabilización existente.
En edificios con azotea plana se suelen utilizar estructuras lastradas: soportes que se colocan sobre la cubierta y se mantienen estables mediante el peso de bloques de hormigón o elementos de lastre. De esta forma, los paneles solares quedan firmemente sujetos sin hacer taladros en la tela asfáltica, lámina impermeabilizante o sistema de protección de la cubierta.
Antes de realizar la instalación se estudia cada edificio de forma individual: orientación, sombras, superficie disponible, estado de la cubierta, cargas admisibles y exposición al viento.
Cada edificio es diferente. Por eso, antes de instalar placas solares conviene estudiar qué modelo encaja mejor con la comunidad.
La energía generada se destina al ascensor, iluminación, garaje, bombas de agua, puerta automática, ventilación y otros consumos comunes del edificio. El ahorro aparece directamente en la factura de la comunidad.
La instalación se reparte entre los propietarios que deciden participar en el autoconsumo colectivo. Los coeficientes de reparto se definen según consumo, aportación, cuota u otro criterio acordado.
Parte de la producción se destina a zonas comunes y otra parte se reparte entre viviendas participantes. Es una de las opciones más interesantes para la mayoría de comunidades.
Resultados orientativos sobre producción, ahorro por vecino, ayudas fiscales y amortización. Sin guardar datos.
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Recursos prácticos para preparar y gestionar la instalación solar de tu comunidad.
Añade los vecinos participantes, reparte los porcentajes y exporta el archivo TXT para la distribuidora y el Excel para la comunidad. Calcula los coeficientes oficiales automáticamente.
Abrir herramienta →Estima el ahorro por vecino, la inversión, las ayudas fiscales y la amortización de la instalación de tu comunidad. La tienes más arriba en esta misma página.
Ir a la calculadora →Consulta el precio del PVPC hora a hora para entender el ahorro potencial del autoconsumo en las horas de mayor consumo de la comunidad.
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Depende del tamaño del edificio, del número de vecinos participantes, de la potencia necesaria y de la superficie disponible en la cubierta. Como referencia, proyectos de 10–20 kWp pueden moverse entre 12.000 € y 24.000 €. La calculadora de esta página te da una primera estimación orientativa.
No siempre. Para una instalación de autoconsumo en una comunidad de propietarios se necesita el acuerdo comunitario correspondiente. En muchos casos, si la instalación es para vecinos participantes, no tienen que adherirse todos: participan y pagan quienes quieran formar parte del autoconsumo colectivo.
No necesariamente. Si la instalación se plantea para autoconsumo compartido entre algunos vecinos, pagan los propietarios que se adhieren. Si la instalación se destina a zonas comunes, el coste y el ahorro se tratan como un proyecto comunitario.
La energía se reparte mediante coeficientes de reparto acordados por los participantes. Cada vecino recibe un porcentaje de la producción según el criterio pactado: consumo previsto, inversión realizada, potencia asignada, cuota o reparto igualitario.
Puede incorporarse si la comunidad y los participantes lo permiten y si todavía hay energía disponible para repartir. Normalmente tendrá que abonar la parte proporcional de la inversión y actualizar el acuerdo de reparto.
El autoconsumo colectivo permite compartir energía entre la instalación de generación y los puntos de consumo dentro de los límites establecidos por la normativa vigente. Esto puede hacer viable el reparto entre viviendas de la misma comunidad o edificios cercanos.
Una instalación bien diseñada en cubierta plana no tiene por qué provocar filtraciones. En muchas comunidades se utilizan estructuras lastradas con bloques de hormigón, apoyadas sobre la azotea y calculadas para ser estables, sin perforar la tela asfáltica ni atravesar la impermeabilización existente.
Antes de instalar se revisa el estado de la cubierta, la orientación, las sombras, las cargas admisibles y la exposición al viento. Por eso es importante realizar una visita técnica previa y un proyecto adecuado para cada edificio.
Preparamos el estudio de viabilidad y la propuesta para la junta sin compromiso.